Tu talento, tu profesión, tu negocio

“Allí donde se cruzan tus talentos y las necesidades del mundo, está tu vocación”. —Aristóteles

¿Sabes cuáles son tus talentos? ¿Quieres dedicarte a eso que realmente te  apasiona  de manera profesional? 

En el post anterior hablaba de sacar a la superficie todas esas ideas que te rondan la cabeza, todas esas cosas que ves que hacen otros y que piensas que tú también podrías estar haciendo, y todas esas otras que no se están haciendo y que tu podrías ofrecer.
O simplemente esas cosas que te encanta hacer y a las que te gustaría dedicarte profesionalmente, pero no tienes claro cómo hacerlo o si sería rentable, es decir, si te podrías ganar la vida con ello.

Anoche leía el libro de David Cantone “Descubre tu camino”, otra lectura muy recomendable acorde a esto de encontrar tus talentos y convertirlos en tu medio de vida.
De ella extraje la frase que he escrito al inicio, una frase que ofrece la ecuación exacta a este problema :
“Allí donde se cruzan tus talentos y las necesidades del mundo, está tu vocación”


Si sabes definir eso en lo que eres buena, en lo que puedes destacar por encima de la mayoría, ese valor añadido que puedes aportar, a un grupo concreto de personas / clientes dispuestos a pagar por ello, ahí tienes tu vocación convertida en negocio o profesión.

Fíjate que he dicho destacar por encima de la mayoría, con un valor añadido que puedes aportar. Eso lo remarca Cantone en el libro mencionado, y curiosamente hablando con un amigo hace un par de días sobre la concretizacion y la focalización de un proyecto o negocio, me decía lo mismo. Si por tu experiencia, por tu talento, por tu habilidad, destacas en algo más que otras personas, déjalo claro, explótalo, no lo diluyas, porque eso marcará tu diferencia frente al resto.

Eso que parece simple es a veces muy difícil de ver por una misma. Necesitas verte con los ojos de otras personas, o bien analizar la reacción de otras personas cuando explicas u ofreces lo que haces.
El mes pasado hice un ejercicio que tiene que ver con lo de verte con los ojos de otras personas.
Hice un par de simples pero potentes preguntas a mis dos mejores amigas. Dos personas que me conocen desde hace muchos años, conocen mi trayectoria, mi cara a y b, y que sabía con certeza que me responderían con total sinceridad y sin florituras. Estas son las preguntas.

En qué crees que soy buena? (Piensas que podría ganarme la vida con ello, que podría dedicarme profesionalmente)

A qué crees que no debería dedicarme profesionalmente? (En qué no soy buena, mejor que lo deje)

Las respuestas corroboraron lo que sabía, y me despejaron dudas referente a ciertas habilidades, pero la confirmación por parte de dos personas muy importantes en mi vida, me dio más empuje. Estás en el buen camino, me dije, sigue por ahí.

Pero a veces incluso personas con las que hablas ocasionalmente, o con las que hablas por primera vez, pueden ayudarte a verte con sus ojos. Basta con que surja o entables una conversación sobre un tema que tenga que ver con eso que tanto te gusta, eso que te apasiona, eso a lo que te gustaría dedicarte profesionalmente, para que empiece a fluir esa experiencia, la transmitas y te digan, vaya, pero si eres una experta en esto, y te pidan más consejos y opiniones. Cuando eso ocurre, cuando el feedback de la persona con la que hablas es bueno, sabes que por ahí está el camino.

Obviamente hay que saber analizar la respuesta de esa persona. Hay que hacer un gran ejercicio de humildad y saber distinguir a aduladores, porque quizás haciéndote la rosca consigan algo… A personas que simplemente te siguen el rollo, porque no tienen nada mejor que hacer o porque son educados y piensan, vaya rollo me está soltando pero yo sonrío, y a ver cuando se calla…
También hay que huir de los que nunca hacen nada pero saben de todo e intentan tirar por tierra los argumentos de todo el mundo. Gente tóxica, oídos sordos.
Y sobre todo modestia, hablar después de escuchar. No se trata de demostrar lo que sabes, se trata de aprovechar la oportunidad de poner a prueba tus conocimientos, habilidades y experiencias, para ver si aquella persona que tienes delante podría ser un futuro cliente. Mirándolo desde ese prisma, las cosas se ven diferentes.

Así pues, a contrastar tu talento con las necesidades del mundo.

“Debe observarse lo que se hace usualmente e intentar mejorarlo.” – Antoni Gaudí

La foto del principio es de mi gata Afrodita  observando con atención cubierta con su manta

Publicado por Knowmad

Persona autodidacta de mente inquieta y pensamiento crítico.

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